Aucayo

Parroquia Nuestra Señora del Rosario

El puesto de misión de Aucayo está situado a cuarenta y cinco minutos de navegación desde Iquitos Amazonas arriba. Su territorio abarca, además del centro poblado, 31 comunidades ribereñas.

Equipo misionero

Claudio Siquihua Pérez
Sacerdote diocesano

Andrez Piña Díaz
Sacerdote diocesano

Ofelia Chaparro Hernández
Misionera laica

Reseña Histórica

A mitad de camino entre Iquitos y Tamshiyacu, en la ribera derecha del Amazonas, aparece entre la selva abundante el bonito pueblo de Aucayo. Es allí donde se entregó en cuerpo y alma el R.P. Severino Deshaies.

En una carta a sus parientes y amigos, fechada del 8 de Marzo de 1953, el Padre Severino anunciaba la fundación de su nuevo puesto:

 «… Heme aquí, decía, a la víspera de su partida por su nuevo puesto. Una casa me espera allí, porque mis futuros feligreses en su prisa de verme llegar en medio de ellos hicieron una minga de dos días para limpiar el terreno y levantar mi residencia. El tiempo tomado para la construcción les deja sospechar qué clase de edificio es. Esto basta para preservar a uno de la lluvia. Lo que importa para mí es el gesto significativo de simpatía que esto revela».

Poco después este joven misionero dejaba Tamshiyacu, donde había trabajado con toda entrega, para volver a empezar en Aucayo. Capilla y residencia, para él y su cocinera canadiense, la Sra. Green, se impusieron al mismo tiempo. El padre trabajó con todos los medios, haciendo un llamado a la colaboración de sus nuevos parroquianos. El sitio escogido para la residencia de la Sra. Green ofrecía un cuadro poético y de sosiego. Alejada del río de unos metros, permitía de una sola mirada contemplar el río y sus islas. Sin embargo, un incidente serio puso fin a la contemplación. En efecto, el 11 de Junio de 1954, las rápidas aguas llevaron lenta pero seguramente una larga banda de tierra comprendiendo la querida casa. En su prueba, el pobre padre alcanzó a salvar casi todos los materiales, salvo el piso que era de cemento. No le quedaba más que empezar una nueva construcción, pero en tierra bien firme.

Ardiente misionero y trabajador incansable, el padre Severino logró construir su puesto a pasar de una salud frágil. Hoy, Aucayo se clasifica entre los centros de apostolado de los mejores organizadores, con su iglesia y sus escuelas.

TRADUCCION DEL CAPITULO 111 p. 77 a p. 110 del Libro «COUPS DE RAME» de GAETAN LAVOIE O.F.M. QUEBEC 1960.

En el 1961 llegan al Aucayo nuevas misioneras, hermanas Ursulinas de fundación Canadiense: Florence Frigon, Genevieve Rivard, Jeanne Thibault, Emilie Fleurant, Jeannette Morin y Feur Ange Lavallé. Estas hermanas con su entrega generosa dieron nuevo rumbo a la vida del pueblo. En cuanto llegaron comenzaron a trabajar. Ellas se ocuparon de la labor educativa, brindando sus conocimientos a los niños y jóvenes peruanos ansiosos de aprender; en la Salud, cuidando a los enfermos; en la Pastoral, catequizando a las familias y jóvenes.