Islandia

Cuasiparroquia Señor de los Milagros

El puesto de misión del Yavarí, con sede en Islandia, está situado en el extremo nororiental del Perú a 400 km de Iquitos, junto a la triple frontera Perú-Colombia-Brasil, próximo al vértice este del llamado “trapecio amazónico”.

Islandia se ubica a unos 40 minutos en bote rápido de la trifrontera (es decir, de las ciudades de Leticia y Tabatinga), justo en la confluencia del río Yavarí con el Amazonas. Enfrente, a solo 5 minutos, está la población brasileña de Benjamin Constant. El Yavarí es la frontera natural entre Perú y Brasil.

Islandia es la capital del distrito de Yavarí, un territorio de 13807,54 km2 que comprende el tramo bajo del río Yavarí desde Angamos hasta su desembocadura en el Amazonas, y el último tramo peruano de éste. El distrito coincide con el territorio de la misión, y a él pertenecen 55 lugares poblados además de la capital y Santa Rosa, que son las poblaciones principales.

Equipo misionero

Ivanês María Favretto
Hermana de la Inmaculada Concepción

María das Dores Rodríguez de Moura
Franciscana de Nuestra Señora del Amparo

María Emilia Kuche
Misionera de Jesús Crucificado

Reseña histórica

El puesto de misión fue fundado en 2004. Las primeras religiosas llegaron en 2011, y en 2017 el primer sacerdote residente. Se trata pues de una región tradicionalmente desatendida por la Iglesia, donde la misión es incipiente.

Los principales problemas de esta zona son los habituales en la Amazonía, tal vez agudizados por la debilidad-lejanía de los estados, con la consiguiente impunidad:

  • La degradación del medio ambiente
  • El abuso sexual de menores
  • El narcotráfico
  • La trata de personas
  • La violencia contra la mujer
  • El comercio ilegal de madera
  • La usurpación y tráfico de tierras
  • La pobreza extrema

La cuasiparroquia Señor de Los Milagros da atención a 26 comunidades ribereñas e indígenas, las cuales son de las etnias Ticuna y Yagua, con algunas familias Cocama y Shipibo. Muchas de estas comunidades son de otros credos (de la Cruzada e Israelita). Algunas de ellas aceptan a los misioneros y piden su presencia. Las comunidades están ubicadas en la ribera de Yavarí y bajo Amazonas, y entre ellas está Santa Rosa.

Las actividades que realiza el equipo: celebración de la Palabra, visitas y formación al menos dos veces al año en las comunidades, tratando temas como los derechos humanos, la educación de los hijos, el cuidado de la Casa Común o los derechos colectivos de los indígenas. Distintos talleres de formación, encuentros con los animadores-as, acompañamiento del grupo juvenil, catequesis e Infancia Misionera. Reunión mensual con el Consejo de Pastoral. Si se puede, se apoya a la gente en servicios básicos (botiquín comunal, construcción de baños…); el Papa en Puerto Maldonado dijo: “Todos los esfuerzos que hagamos por mejorar la vida de los pueblos amazónicos serán siempre pocos”. Hay también gotas de evangelización explícita (Bautismo, catequesis, la Eucaristía alguna vez…). Pero la clave es la presencia. No tanto “hacer” sino “estar”, caminar con este pueblo, siendo uno de ellos, compartiendo la vida cotidiana, entrando de lleno en la “tormenta humana”, como bellamente expresan los números 268-271 de Evangelii Gaudium.

Otras acciones son: Participación en la RETP (Red de lucha contra la trata de personas) y la Iglesia de Fronteras (REPAM). Trabajo de visita y formación coordinado con la ODEC. Actividades para recaudar fondos; presencia y participación en diferentes actividades sociales del municipio. El puesto de misión siempre recibe la ayuda de los frailes capuchinos de Benjamin Constant. Este equipo misionero lleva ya 3 años en este puesto.