Caballo Cocha: la COVID-19 vuelve a golpear a comunidades nativas de la zona fronteriza

En el año 2020 las comunidades nativas asentadas en la triple frontera lloraron la pérdida de muchos de sus miembros debido a la pandemia del Covid-19, y este 2021 la segunda ola de la pandemia vuelve a azotar a estas comunidades olvidadas por las autoridades.
Según denunció el Apu Francisco Hernández, representante de la Federación de Comunidades Tikunas y Yahuas del Bajo Amazonas (FECOTYBA), todos los días mueren indígenas infectados por el virus debido a la falta de medicinas y de oxígeno.
“Todos los días está muriendo una, dos o tres personas, significa que esta nueva ola es más agresiva, es más mortal. El enfermo no dura mucho tiempo, solo un par de días y ya muere. Todos los enfermos son llevados al centro de Salud de Caballococha e inmediatamente los mandan a Iquitos, pero todos los que han sido enviados a Iquitos ya han fallecido… hay como 15 personas que han fallecido en una sola semana” señalo Hernández, quien representa a 36 comunidades, de las cuales 22 son del pueblo tikuna y 14 del pueblo yahua, bordeando los más de 10 mil habitantes que viven cerca de la frontera con Colombia y Brasil.
Asimismo, el líder indígena denuncia que el Hospital de Caballococha ni mucho menos tiene la capacidad para atender a todos los enfermos con Covid-19.
“No hay medicina, no hay oxígeno en Caballococha… No tenemos cómo defendernos… Caballococha no tiene planta de oxígeno, por eso los están enviando a Iquitos, pero, en Iquitos tampoco encuentran cama UCI ni oxígeno”, denunció el Apu.
Además el líder indígena refiere que, durante las fiestas de navidad y año nuevo, las personas que viven en Leticia y Tabatinga han ido de visita a sus comunidades, por eso creen que ellos han ingresado el virus a estos pueblos, y por tal motivo, Hernández pide el cierre inmediato de la frontera y la militarización de la misma.
“Me siento impotente, yo también tuve covid y estuve a punto de morir, por eso tengo miedo de salir, no sé qué hacer…” finalizó el representante indígena.
R. Graicht, diario La Región (Ver reseña aquí)