Misioneros

A 1 de abril de 2026 el Vicariato cuenta con 65 misioneros. En total 11 nacionalidades.

19 laicos

    • 3 de Polonia
    • 1 de México
    • 4 peruanos
    • 2 de Canadá
    • 2 de Argentina
    • 1 de USA
    • 5 de España
    • 1 de Colombia

32 religiosas

    • 2 Misioneras Eucarísticas de María Inmaculada (MEMI), de México
    • 3 Misioneras de la Misericordia del Sagrado Corazón de Jesús, dos mexicanas y una peruana
    • 5 Siervas de Jesús Sacramentado, mexicanas
    • 3 Esclavas Misioneras de Jesús, mexicanas
    • 3 Franciscanas de Jesús Crucificado, mexicanas
    • 2 Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga, peruanas
    • 1 Hermanita de la Inmaculada Concepción, brasileña
    • 1 Hermana Franciscana de María Auxiliadora, ecuatoriana
    • 1 Hermana Franciscana de Dillingen, brasileña
    • 5 Religiosas de la Adoración, de la India
    • 4 Hijas de San Camilo, peruanas
    • 1 religiosa de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, peruana
    • 1 esclava del Corazón de Jesús, argentina

1 religioso, hermano de La Salle, peruano

12 presbíteros

3 presbíteros religiosos:

    • 1 misionero de la Consolata, de Colombia
    • 2 misioneros de Guadalupe, mexicanos

10 presbíteros diocesanos:

    • 3 incardinados peruanos autóctonos del VASJA
    • 5 de España: 1 de Mérida-Badajoz y 4 del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras) 
    • 1 argentino de Buenos Aires

1 misionero laico en período de discernimiento, colombiano

ACOTACIONES:

Actualmente no tenemos presencia permanente de presbíteros en siete puestos de misión (Tacsha Curaray, Yanashi, Indiana, Mazan, Orellana, Santa Rosa e Islandia). De ellos, Santa Rosa no cuenta con ningún misionero residente.

Los religiosos son 35 de 16 congregaciones distintas, 14 femeninas y dos masculinas (incluyendo a los Misioneros de Guadalupe, que son una Sociedad de Vida apostólica). 

Tenemos 1 seminarista en el Seminario Amazónico Intervicarial, ciclo de Teología. Este año 2026 se encuentra en familia.

Contamos siempre también con la ayuda de obispos, sacerdotes y misioneros de las fronteras: Benjamin Constant  y Tabatinga de Brasil, Puerto Leguízamo y Leticia de Colombia. También del vecino Vicariato de Iquitos.

Y la corresponsabilidad de muchos  laicos autóctonos: agentes de pastoral, animadores, catequistas, asesores, familias y jóvenes, sin los cuales esta Iglesia no podría sostenerse.