
Día internacional de la Madre Tierra
Uyaychi: sachawa runa mana ayllupura kawsasa,
paykunata rantichisalla, ña millayanakun.
(Escuchen: cuando el hombre no vive como familia con la selva,
y solo vive para venderla, ya se vuelve malvado.)
Sabio indígena Napuruna
En este tiempo electoral conmemoramos el “Día internacional de la Madre Tierra”. Es un día para ayudarnos a reflexionar. Y la primera reflexión que me surge es pensar qué lejos estamos todavía de entablar, como personas, como humanos, una relación familiar, de armonía con la naturaleza. Cuántas veces le hemos puesto un precio – ¡a nuestra “Madre Tierra”!-, la hemos reducido a meros recursos naturales, la tratamos como mercancía, la explotamos. No es casualidad que, según la REPAM Perú y el CAAAP, el 100% de los planes de gobierno analizados contribuyen, en distinta medida, al fortalecimiento del modelo extractivista en el país. Este análisis de las propuestas de los candidatos a presidente también afirma que para la mayoría de la clase política, los pueblos originarios son invisibles o un obstáculo para sus proyectos de infraestructura i. Estamos muy lejos, a nivel cultural y político, de que se piense en cambiar esta relación, en hacerla más humana (en hacernos más humanos) para poder vivir en armonía con la Madre Tierra.
Hace apenas unos días, en el río Amazonas hubo un derrame de cientos de barriles de petróleo que cayeron desde una barcaza. Aunque muchos lo califiquen como un simple accidente, una mirada más humana revela una gran injusticia: nos encontramos con muchas comunidades nativas y campesinas sin el derecho al acceso al agua segura y sin el derecho a la soberanía alimentaria: agua con petróleo, peces muertos. Este modelo extractivista mata, mata a nuestra Madre Tierra y mata a sus hijos.
Por otro lado, en estas semanas también, en el Alto Napo peruano, para que muchos ciudadanos de comunidades indígenas puedan ejercer su derecho al voto tenían que gastar más de S/300 en gasolina para poder llegar al lugar de votación. En este lugar del Perú, el galón se vende desde hace semanas a S/30. Siendo un distrito en extrema pobreza muchos ciudadanos no han podido sufragar. ¿Qué podemos esperar entonces del derecho de los pueblos indígenas a la participación política real cuando se los excluye de esta manera? La invisibilidad de estos pueblos por parte de los actores políticos junto con las amenazas del narcotráfico y la minería, tala y pesca ilegal contra ellos y sus territorios también mata.
Por eso el grito de la tierra y el grito de los pobres siguen clamando al Cielo. Escuchar estos gritos nos desafían a un sin fin de acciones, sobre todo porque nuestra Amazonía ya está cerca del punto de no retorno, es decir de que deje de existir nuestra selva.
Necesitamos cambiar. Para ello, uno de los desafíos más importante es que los pueblos indígenas sean protagonistas principales en cada mesa donde se debatan las acciones climáticas, de uso de la tierra, de proyectos de infraestructura en ecosistemas críticos para la vida, de políticas que definan el caminar del país, entre otras.
Como Iglesia lo repetía muchas veces el Papa Francisco:
– El diálogo no solamente debe privilegiar la opción preferencial por la defensa de los pobres, marginados y excluidos, sino que los respeta como protagonistas. Se trata de reconocer al otro y de valorarlo “como otro”, con su sensibilidad, sus opciones más íntimas, su manera de vivir y trabajar. De otro modo, lo que resulte será, como siempre, «un proyecto de unos pocos para unos pocos», cuando no «un consenso de escritorio o una efímera paz para una minoría feliz». Si esto sucede «es necesaria una voz profética» y los cristianos estamos llamados a hacerla oír. ii
Por su parte, el Papa León XIV nos ayuda a reflexionar sobre el necesario protagonismo de las organizaciones de los pueblos indígenas:
– Por esta razón, cuando las distintas instituciones piensan en las necesidades de los pobres se requiere «que incluyan a los movimientos populares y animen las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común». Los movimientos populares, efectivamente, nos invitan a superar «esa idea de las políticas sociales concebidas como una política hacia los pobres pero nunca con los pobres, nunca de los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos». Si los políticos y los profesionales no los escuchan, «la democracia se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcción de su destino». Lo mismo se debe decir de las instituciones de la Iglesia. iii
Finalmente, los obispos de África, Asia y América Latina, en su mensaje global por la tierra “La tierra para quienes la cuidan y la habitan” expresan: Las políticas agrarias deben ser diseñadas por el campesinado, las comunidades pastoriles y los pueblos indígenas, incluidas las mujeres. Además, su implementación debe ser liderada por estos sectores para garantizarles un poder real que les permita establecer prioridades, proponer soluciones e impulsar las necesarias transformaciones en sus territorios. iv
Los pueblos indígenas tienen una relación ancestral con la Madre Tierra y saben vivir en armonía y familiaridad con ella. Por eso la humanidad los necesita, necesita de su sabiduría y necesita de sus decisiones. ¡Hasta cuándo ellos tendrán que seguir luchando por sus derechos, hasta cuándo habrá asesinatos de defensores ambientales, hasta cuándo tendrán que vivir resistiendo el avance de los que se vuelven malvados como decía el sabio Napuruna!
¡Necesitamos de los pueblos indígenas! Sin sus voces, sin sus vidas, sin sus sabidurías, sin sus decisiones dejará de existir la Amazonía, ya no habrá Madre Tierra.
En día internacional de la Madre Tierra, para honrarla y para celebrarla, escuchemos, aprendamos y vivamos según la sabiduría de nuestros hermanos mayores, los pueblos indígenas.
P. Matías Viñas
Misión Napuruna Pachayaya
i https://caaap.org.pe/wp-content/uploads/2026/03/3.-Para-pueblos-indigenas.pdf
ii Querida Amazonía, n.º 27
iii Dilexi Te, n.º 81
iv https://adn.celam.org/wp-content/uploads/2026/04/tierra-para-la-vida-impresion.pdf (pág. 17)



