🟢El día de hoy la iglesia católica, junto a la iglesia ortodoxa que creó esta efeméride, nos comprometemos a la oración y la reflexión por la creación, conscientes de los retos que afrontamos, las dificultades, los conflictos pero, también, el horizonte del Reino de Dios que nos impulsa en nuestra vida.
🍃Desde que fuese creada esta festividad hasta hoy han pasado treinta y seis años en los que el don de Dios sufre y se resiente por los males de una economía desalmada que la depreda y destruye sin que su beneficio económico conozca alguna ética. Conocemos nueve límites para garantizar la vida que Dios ha creado en el planeta, de los que siete se encuentran amenazados: el cambio climático, la integridad de la biosfera, el uso del suelo adecuado para la producción agrícola, los ciclos del nitrógeno y el fósforo, la situación de acidificación del océano, la contaminación química y las reservas de agua dulce… pasados al menos uno de ellos corre riesgo nuestra vida en el planeta, pero los siete han sido cruzados.
🍃Desde una perspectiva cristiana nos sabemos responsables de lo que Dios ha puesto en nuestras manos, y por ello como iglesia estamos llamados en este día a dar gracias por todo lo creado, pero también a actuar contra lo que daña de manera grave esta creación. Muchos de los límites antes señalados nos son evidentes: observamos el cambio irregular del clima, el calentamiento global, las enfermedades asociadas a contaminación o el uso de una agricultura intensiva que daña nuestra tierra sin que pueda ser reparada. Otros cambios son más sutiles, pero son igualmente graves. Los cristianos y cristianas no podemos permanecer pasivos ante el daño irreversible que vemos día a día, y hoy es el mejor momento para tomar conciencia y generar acciones para frenar tantos males.
🌿Nuestro vicariato posee además una especial sensibilidad por la casa común, al encontrarnos en una Amazonía que es una reserva especial de la biosfera, y que garantiza la vida en el resto del planeta, no solo por el oxígeno que genera nuestro bioma, sino también por ser un santuario de la biodiversidad para el resto de la tierra. Sin embargo vemos cada día en nuestro entorno la contaminación de los ríos, la extracción de los recursos, la depredación de los bosques, el ataque a los animales y la lógica de un “progreso” que no solo daña la creación en que vivimos, sino que ni siquiera acaba generando la prosperidad a nuestros pueblos.
🌿Unidos a los pueblos originarios con los que compartimos vida y territorio, somos día a día más conscientes del cambio necesario de mentalidad y de forma de habitar que podría revertir los procesos que hoy dañan la creación. Junto a estos pueblos, compartimos la esperanza de un mundo en que lo que Dios ha depositado en nuestras manos siga teniendo la vida que él quiso darle. Es con ellos desde donde hoy compartimos el mensaje de esperanza: la creación puede ser sanada de las heridas que le ha causado la humanidad en el último tiempo, y lo puede ser desde esta mirada espiritual y agradecida al don de Dios, que no ve recursos en lo que Dios le regala, sino un don que cuidar y legar a las futuras generaciones.
📣En el día de hoy, nuestro vicariato se une a la oración y la acción de la iglesia a lo largo del planeta, pero lo hace con una voz propia, de quienes habitamos en la selva más grande, en torno al mayor río del planeta, pero con los desafíos mayores, como Francisco mostró en Querida Amazonía. Deseamos a todos y todas un feliz día de la Creación, pero también les alentamos a tomar parte en esta defensa antes de que la depredación y la economía que la protagoniza nos roben el tesoro que Dios nos legó como humanidad.



